La mayoría de los rechazos o retrasos ante CFE no ocurren porque el proyecto esté mal planteado. Ocurren porque no fue preparado pensando en el proceso completo.
Se diseñó para construir.
Se presupuestó para ejecutar.
Pero no se estructuró para ser validado y autorizado sin fricción.
Y cuando eso pasa, el proyecto entra en modo correctivo.
Preparar un proyecto no es adelantar trámites, es alinear decisiones
Preparar bien un proyecto de subestación no significa llenar formatos antes de tiempo. Significa tomar decisiones técnicas con conocimiento de lo que CFE va a evaluar más adelante.
Algunos puntos clave que marcan la diferencia desde el inicio:
- Definir correctamente la demanda actual y futura
- Seleccionar el nivel de tensión adecuado al crecimiento del proyecto
- Diseñar protecciones y esquemas de control coherentes
- Asegurar compatibilidad entre equipos y red
- Contar con estudios bien fundamentados, no solo “cumplidores”
Cuando estas decisiones se toman tarde, el proyecto se ajusta a la fuerza. Cuando se toman desde el inicio, el proyecto fluye.
El costo real de no preparar bien el proyecto
Los retrasos ante CFE rara vez se miden solo en días. Se miden en impactos acumulados:
- Equipos detenidos en espera de autorización
- Reprogramación de obra y personal
- Ajustes de ingeniería no presupuestados
- Presión operativa por fechas comprometidas
Todo esto ocurre sin que haya una falla técnica grave. Simplemente, el proyecto no estaba alineado para ser aprobado sin fricción.
Preparación significa coherencia de principio a fin
Un proyecto sólido es aquel donde lo que se presenta, lo que se fabrica y lo que se construye responde a la misma lógica técnica. No hay versiones distintas del mismo sistema ni interpretaciones cruzadas.
Aquí es donde la integración vuelve a ser clave.
En ABCONTROL, acompañamos los proyectos desde la preparación técnica y la gestión ante CFE, hasta la construcción de subestaciones y la fabricación de tableros PCyM, diseñados específicamente para cumplir con los criterios del proyecto y de la autoridad.
Esto reduce ajustes de último momento y permite que el proyecto llegue a la autorización con mayor claridad y confianza.
Evitar rechazos no es suerte, es método
Los proyectos que avanzan sin sobresaltos no son los más caros ni los más complejos. Son los que se preparan con método, entendiendo que la autorización es parte del proyecto, no un trámite externo.
Cuando se trabaja así, las observaciones disminuyen, los tiempos se estabilizan y el proyecto se mantiene bajo control.
Cuando el proyecto se prepara bien, la energía llega sin sorpresas
Cumplir con CFE no debería ser una etapa de incertidumbre. Debería ser la confirmación de que el proyecto fue bien pensado desde el inicio.
Preparar una subestación con visión integral no solo evita rechazos.
Evita retrasos, costos extra y decisiones reactivas.
Y cuando eso ocurre, la subestación entra en operación como debe ser:
sin sobresaltos, sin parches y con una infraestructura lista para sostener el crecimiento del negocio.
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